
No es la campaña, es el WhatsApp.
Tu marca no vale lo que promete tu mejor campaña. Vale lo que entrega tu peor canal, ese WhatsApp que nadie revisa.
Todas las herramientas que la tecnología ha puesto a disposición no eliminan al community manager, por el contrario, lo vuelven aún más útil. Si está suficientemente capacitado, este colaborador generará un insumo muy valioso para el departamento de marketing, aprovechando la data y su perspectiva humana para entender y responder a las emociones, consultas y preocupaciones de los consumidores de una forma más eficiente.
Los community managers pueden guiar las herramientas de interacción con los clientes para que estas no pierdan autenticidad, adaptando cada una al tono y estilo de la marca, lo que es importante para construir una relación fuerte y duradera con la audiencia. Todo esto enmarcado en la creación de contenido creativo y relevante. Y ahora tendrá más tiempo para hacerlo, ya que la tecnología le ahorra a los community managers un montón de tiempo de monitoreo del rendimiento de la marca.
Así mismo, la inteligencia artificial puede utilizarse para predecir tendencias y patrones de comportamiento de la audiencia. Esto permite a los community managers anticipar las necesidades de sus clientes y adaptar su estrategia en consecuencia.
Pídale a su community manager que se mantenga actualizado y bien formado (es su deber como profesional) para que pueda comprender mejor las herramientas y los datos, y utilizar su experiencia para tomar decisiones informadas sobre la estrategia de la marca en las redes sociales.

Tu marca no vale lo que promete tu mejor campaña. Vale lo que entrega tu peor canal, ese WhatsApp que nadie revisa.

Cuando producir se vuelve barato, lo caro es saber qué producir. En la era de la IA, el criterio (no la herramienta) es lo que dirige tu marca.